miércoles, 16 de febrero de 2011

ESE CIELO DE ANACONDA DEL VAUPÉS

“Vaupés, tierra brava de la selva y el raudal” deslumbra con las noches estrelladas que recorre con parsimonia la anaconda ancestral, con sus selvas y sus cachiveras, con el sonido del manguaré que retumba en el Pirá, con sus malocas y sus gentes que siembran en las chagras y bailan el carrizo, que beben chicha de pupuña y comen Guaracú moquiao, quiñapira, casabe y fariña. Es el paraíso de los pobladores ancestrales de la amazonia colombiana, allí conviven 27 grupos indígenas que hablan más de 14 idiomas; cómo será la torre de babel, que a principios del siglo XX los misioneros monfortianos intentaron imponer una especie de esperanto llamado Yeral, para hacer posible la evangelización de Curripacos, Desanos, Tukanos, Carapanas, Cubeos, Tatuyos, Tarianos, Tuyucas, Sirianos, Makús…. El Vaupés deslumbra con las playas de sus ríos, con sus cachiveras y sus petroglifos, con sus dibujos en las grandes montañas de piedra que son su corazón, con el sonido mágico de sus cacatúas, del agua que estalla en sus rocas, con la algarabía de los micos, con la exuberancia de un paisaje que es el reino de los grandes gatos, de tortugas y culebras, de mil y un variedades de pájaros, de libélulas, de tijeretas, que inspiran leyendas, que configuran mitos, que evocan huellas ancestrales, que dan vuelo a los poderes del Payé.

Es todo eso, un canto exuberante a la naturaleza, una cerbatana apuntando a la vía láctea, una corona de plumas de guacamaya al viento, un yapurutú que vibra, un grupo de mujeres rayando yuca y poniéndola a tostar en los balay, otro grupo de hombres sentados mambeando y organizando un Yuruparí.

Son unos niños que juegan fútbol en Acaricuara mientras llega la avioneta de Mitú, es Taraira, Carurú y Monfort, son los “paisanos” que llegan a Mitú a vivir en los barrios y a poner a estudiar a sus hijos en los colegios de la diócesis, son los colonos, los aventureros buscadores de oro y los funcionarios públicos. Son sus líderes que viajan a Villavicencio y Bogotá, son las jóvenes mujeres “paisanas” que miran con deseo a los policías y quieren apartarse de sus comunidades. Son los artesanos que hacen canastos turí, que tallan mirapiranga o dibujan en yanchamas, es también su monseñor y los predicadores.

Vaupés nos invita a viajar en potrillo con los pescadores por el río Papurí , a recorrer el esplendor de sus raudales, a asistir a un encuentro entre culturas, escuchar a sabedores y a desesperarnos espantando millones de mosquitos. Es un lugar parecido al paraíso terrenal, pero con mosquitos; es el placer indescriptible de visitar a una comunidad que te saluda, te sonríe, te mira con curiosidad, te recibe amigablemente y no logras comprendes cómo viven con tan poco, y sin embargo son tan ricos!!! Tienen su territorio, un orden social, tradición e identidad. Los únicos que les hemos alterado abruptamente sus formas de vida y su cohesión somos los foráneos de pensamiento occidental, que no hemos logrado desentrañar, reconocer ni respetar las profundas convicciones cosmocéntricas de estos pueblos admirables.

Esto se me ocurre cuando reviso el equipaje de mis viajes por nuestra geografía; si alguna región me ha deslumbrado son estas tierras, de ellas aprendí que hay que mantener viva la capacidad de asombro, aprendí que aún falta mucho para establecer diálogos interculturales sin que ninguno de los contertulios tenga que bajar la mirada, aprendí a sobrellevar una tempestad selvática y a entender otros criterios del orden, de la cohesión y del afecto... aprendí la magia del silencio y lo profundo de la soledad. Siempre querré volver, así la aculturación sea aplastante, así en vez de las marcas de la danta haya que evitar el encontrón con las huellas de las botas y de los camuflados. A lo mejor los ñambos estarán en cosecha, y todavía venderán lapa pilada, a lo mejor en las noches podremos ir a mirar el reflejo de los luceros en las aguas del Vaupés cerca a Urania. Bastará acercarnos a la manigua y sentirnos observados, bastará entender que también es un lugar propicio para encuentro con uno mismo, con sus temores, con su existencia, para realizar rituales en la intimidad. Volveré a beber Yagé de la mano del payé, desde las alturas divisaré tu piel bajo la luna y te tendré cerca, cerquita, dulcísima, como si el tiempo no tuviera prisa y el silencio quisiera que no le hagamos ruido, bastará una mirada tuya para asomarme al Nirvana.

Vaupés es una palabra que casi no escuchamos pronunciar, no sale en los noticieros y pueden pasar muchos días sin que aparezca en los diarios, no es noticia de farándula ni sus dirigentes inciden en la política del país. Esto puede parecer una ventaja, el hecho de que no atraiga la mirada de los codiciosos hace que permanezca aislada en la esquina suroriental de nuestro país. Me atraen estas tierras por ignoradas, por lo exóticas y desconocidas, Es mi certeza y mi capricho. Ahí está preparado el chundul que hace que lo que tenga que ver con ellas me seduzca; hay un destino pendiente en mi corazón, el embrujo de la brújula señalará el camino.

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domingo, 13 de febrero de 2011

AQUELLOS QUE SE FUERON PERO ESTÁN...

En estos tiempos de conflicto y de reacomodamiento del país y sus regiones se ha vuelto usual que un grupo cada vez más grande de personas con vocación de nómadas recorramos territorios asumiendo retos personales y compromisos humanos, a la vez que nos inscribimos en un mercado laboral que nos exige alejarnos de los lugares donde están nuestros afectos y nuestras familias. Un día estamos en Arauca, otro día puede ser en el Chocó o en el sur de Bolívar, vamos a lugares que el común de la gente no identifica como parte de nuestra geografía, como son la Serranía de San Lucas, el río Apaporis, Puerto Caicedo, Tutunendo o Coconuco…., por citar tan solo unos pocos. Nos inscribimos en una amplia gama de actividades que van desde la protección del Medio Ambiente, el Desarrollo sostenible, la asistencia humanitaria, los proyectos con comunidades, la investigación cultural y no sé qué más cosas; algunas iniciativas de estas responden a programas del Estado, otras a organismos de cooperación, a las organizaciones sociales y comunitarias, al mundillo de las Ong’s, a las universidades, a entidades internacionales, en fín. Pero esa tribu de nómadas es inestable, algunos llegan por una breve temporada, otros asisten a actividades puntuales, algunos se asoman por unos pocos días y terminan con más raíces que un boabab, otros llegan despistados, no alcanzan a aterrizar y ni siquiera a lograr comprender en dónde diablos fue que estuvieron. Aparecen también sabelotodos que se creen poseedores de la razón y el conocimiento. Llegan los recién graduados, también los curtidos de muchas otras regiones, los extranjeros “que vienen a ayudar al tercer mundo”, los antropólogos, los sociólogos, los politólogos, los violentólogos, los geógrafos, los ambientalistas, los indigenistas, los gestores culturales, los sicólogos, los literatos y los periodistas, los voluntarios, los asesores y los tecnólogos. Así hay teatros donde vamos coincidiendo, hay lugares que se privilegian para encaminar acciones e implementar proyectos, unas veces puede ser Mitú, otras Turbo o Apartadó, Quibdó, Barranca o Florencia…. Y ahí estamos; provenientes de muchos otros lugares del mapa, llegamos solos y buscamos encontrarnos con otros semejantes que se encuentren en situaciones parecidas y ellos uno a uno van apareciendo. Empezamos por compartir el tiempo libre, las mutuas soledades, las esperanzas y las expectativas; algunas veces estrechamos vínculos con las personas nativas de los lugares a donde llegamos, depende del trabajo y de las condiciones en que estemos. Cuando creemos que tenemos un grupo para sobrellevar y hacer más amena la cotidianidad resulta que llegan remezones, unos cuantos se baten en retirada por motivos personales, algunos obedecen a las directrices de sus instituciones, otros dan por terminado su trabajo y se van… quedamos con una cantidad de amigos a quienes seguramente no volveremos a ver sino en el Facebook, al principio se les extraña, pero como me decía Miguelito, un bacán y líder de por aquí, en la última despedida: “A mí ya no me extraña ni me pongo triste, he visto pasar a tanta gente por estas tierras, lo único que sé es que todos se van y yo sigo aquí”. No sé porqué pero esta vez sentí un poco de nostalgia por los buenos amigos con quienes he compartido muchas experiencias de trabajo, también unas buenas dosis de tertulia, de complicidades y jarana, de quienes he aprendido y a quienes recuerdo con profundo afecto. De alguna manera cuando compartimos, nos acercamos mutuamente porque éramos indefensos y vivíamos con nada, disfrutábamos el momento y estirábamos el tiempo, no es cierto don Raúl y don Mauricio, Fernandito, Ricardo, Miguelito, Gabrielín, Matt, Jose, Camilo, Cristian, don Samuel, amigos que están en la otra orilla, pero que dejaron huellas y tatuajes en el alma. Porqué hablo solo de los hombres? Es que nunca hubo mujeres en estos grupos? Naturalmente que sí, las colegas, las bonitas, las “irresistibles”, las disociadoras, las incondicionales, las parceras, las tiernas, las curiosas y las andariegas. Siempre me encantará saber que se encuentran buenecitas y las admiro por su valentía para salir a realizar sus sueños y afrontar la vida en condiciones hostiles, por su desprendimiento y su capacidad de adapatación. Cómo me gustaría volver a reencontrarles; seguramente bajo nuevas condiciones tendrán otra piel y otra mirada y tal vez nos veamos distantes y formales, simplemente es el gusto de saber que en el camino andado hemos hecho buenas migas y tenido excelentes acompañantes en los intrincados trechos de este viaje. Sus comentarios los pueden enviar a megaspar@hotmail.com

lunes, 17 de enero de 2011

DE LOS BUENOS PROPÓSITOS

Ha comenzado la segunda década del tercer milenio. Quienes tenemos el privilegio de permanecer con vida pese a todos los avatares que tenemos que sortear, por esta época de comienzos de año, nos hacemos los más diversos propósitos, naturalmente bien intencionados y esperamos mantener la persistencia y la decisión para que ellos sean cumplidos con éxito.

Tan solo voy a mencionar unos tantos de los que he escuchado: “lo que es este año….”, así comienzan…. “Voy a rebajar unos kilos, voy a hacer más ejercicio y a llevar una dieta estricta”; otros más optimistas aseguran que van a mejorar sus condiciones laborales, o a buscar nuevos rumbos. También están los que quieren dejar de fumar o aquell@s que aseguran que este año terminarán con esa relación tormentosa que les vive causando tanto daño… con esa persona que no les aporta en nada ni les quiere como ell@s quieren que les quieran: “este año l@ dejo porque l@ dejo!!!. También se disponen a terminar ese curso que han dejado a medias, o iniciar el negocio que les arreglarà la vida.

Otros se proponen aprender inglés o realizar ese viaje tanto tiempo aplazado, algunos màs osados anhelan cambiar de carro o mudarse de apartamento, bueno, todo es posible cuando existen intenciones, a todos ellos les deseo la mejor suerte, y que ojalá se les cumplan.

Es una buena época para hacer todos los rituales que tienen que ver con alejar las malas energías; podemos echarnos las cartas, consultar el oráculo, visitar videntes y pitonisas, hacer sahumerios, riegos y aferrarnos a las naguas del santo que escojamos como tutor. Aún no he tenido oportunidad de leer mi tarot, no sé que me auguran las cábalas ni he consultado las runas.

Es usual que solo nos importen tres cosas: salud, dinero y amor; a estas alturas me parece vital que nos cuidemos en salud, no solamente la del cuerpo sino de todo aquello que nos pueda lastimar, sería algo así como buscar entornos más humanos para poder asumir la cotidianidad. En cuanto al dinero, bueno, lo grave de no tenerlo es que no tenemos capacidad de decisión, ojalá que no falte. Y el amor, qué cosa más compleja, tal vez como decía el poeta Mario Rivero “ El amor? Que venga, lo recibiré. Lo acogeré como a un huésped… Rígido, sin quebrar la máscara, de cuerpo, ni de rostro, le permitiré algunas veces que venga…”. Creo que le recibiré mientras llegue plácido y alegre, de resto, creo que no tiene mayor gracia.

La vida va cumpliendo su periplo en nuestros cuerpos, cada año es una experiencia irrepetible, trae tantos momentos hermosos, y arrastra también sus sinsabores. Por estos motivos vale la pena disfrutar hasta nuestros días más tristes; el tiempo transcurre y nos pasan los años sin aprender del todo la lección, por estos motivos este año espero tener el tiempo y la dedicación para leer esos libros que aguardan en los escaparates, llenar los oídos de buena música, visitar más exposiciones de arte y, ante todo, propiciar más oportunidades para compartir con aquellos seres que llevo en el alma, para acercarlos más y entregarles mis mejores horas.

las fotografìas son de la exposiciòn de Man ray, que hizo recientemente la Biblioteca Luis Angel Arango. Sus comentarios los pueden enviar a megaspar@hotmail.com

martes, 7 de diciembre de 2010

LA CHIRIMÍA. CONFABULACIÓN DE VIENTO Y PERCUSIÓN

Una confabulación de viento y percusión es la chirimía. Es emblema de chocoanidad, sus notas tienen el sabor de los vientos que llegaron para dar mayor identidad a su sonido. Llegaron el bombardino, el clarinete y el saxofón; ahí estaban la tambora tradicional chocoana, herencia de los tambores africanos, y el redoblante y los platillos, afines a las bandas marciales que, -aún no me explico por qué, - son tan familiares en estos contornos.
Ese es su formato tradicional, con él se pueden interpretar todos los aires tradicionales del Chocó –abozaos, sones, mazurkas, levantapolvos, makerules- así como sonidos contemporáneos. En la vida social chocoana, desde Itsmina a Riosucio, toda celebración social, fiesta, romería, festival, desfile o corrinche, vá acompañada de los acordes de la chirimía. Su formato está concebido para ir caminando, para tocar canciones al aire libre, para sonar bajo la lluvia y para alegrar el alma de quienes la siguen. Las letras de sus canciones cuentan historias de personajes tradicionales, de situaciones cotidianas, cuentan de amores y reflejan el amor hacia el terruño. Sus letras están salpicadas de esa picardía libidinosa que juega en el aire, tienen la gracia de la oralidad chocoana, el acento propio del lenguaje del diario, el sabor natural del afro y la humedad de los pueblos donde fue inspirada. Dicen los estudiosos que el principal instrumento de la chirimía es el clarinete, a mi parecer lo que innova es el bombardino, que ha dejado de ser un simple instrumento que marca las notas graves, para establecer diálogos sonoros en la melodía.

La chirimía se disfruta en los poblados, desde Quibdó hasta las pequeñas poblaciones tienen una amplia tradición y esa musicalidad innata se refleja en la gran cantidad de grupos existentes. No hay más chirimías, porque no hay más bombardinos; las mujeres tienen chirimía, la policía también, todo aquel que quiera llamar la atención la utiliza, sea el dueño del supermercado o el político en campaña. Llama la atención ver que la chirimía ya no es solo patrimonio de los hombres, que se lucían con su destreza, su resistencia y la capacidad de aguantar trago, y ahora hay grupos como Herencia Femenina, que reafirman la permanencia de este formato y la profunda aceptación que la ombliga con la naturaleza del sentir chocoano.

Algunos grupos tienen mayor experiencia y sobresalen por su calidad y originalidad: el grupo Saboreo, del maestro Panesso (el de todo a mil), Tanguí Chirimía y La Contundencia del maestro Hinchao, promueven su permanencia cultural, traen propuestas sonoras innovadoras, incluyen otros instrumentos, contextualizan las letras de sus canciones con el momento actual y cumplen una labor pedagógica con las nuevas generaciones.

Letras como Tocaba la Banda, de Zully Murillo, gordo sabroso, el celular, la levanta polvo, hombre na´má, Teresa o La guañaña, son tan solo una muestra de la riqueza de un folclor absolutamente vigente, que no está hecho para representaciones culturales, sino que está elaborado para el disfrute pleno y para estimular identidades. No se puede concebir una festividad de San Pacho sin chirimía, tanto es así que los grandes maestros musicales fueron sacerdotes que estimularon la creación de estas agrupaciones. No existe bunde sin chirimía, no hay revulú y la piel no sentirá lo que le viene en la sangre.

Aunque se creen nuevos festivales y la chirimía chocoana vaya al Petronio Alvarez, o al recientemente creado Festival Antero Agualimpia, su esencia está en la calle, bajo la lluvia o en las multitudinarias celebraciones chocoanas, ahí es donde se le siente viva, cuando las gentes cantan sus canciones, cuando bastan las notas del bombardino y a las mujeres se les erizan las caderas. Bastan las notas de la chirimía para que el chocoano olvide sus angustias, para que se sienta chocoano, para que el alma viaje en panga por el Atrato, a festejar con su familia extensa. Si la chirimía no desborda las fronteras del Chocó es por su complejidad, porque está profundamente enraizada en sus habitantes, y porque los extraños no logramos desentrañarle todo el sincretismo que expresan los músicos en cada interpretación.

Esta es una invitación abierta a que busquen la oportunidad de deleitarse con una chirimía (en vivo), no tienen gracia en los videos que se bajan del you tube, tampoco las grabaciones descuidadas. Solo en su cercanía se puede percibir esa sensación única, particular que transmite el aire cuando la chirimía suena!!!!

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lunes, 6 de diciembre de 2010

CHOCÓ, CON EL AGUA AL CUELLO!!!!!

En el Chocó es usual que llueva casi todos los días. Sus gentes se han acostumbrado a continuar con sus labores cotidianas llueva o truene, así ha sido desde siempre, en sus selvas y en sus caudalosos ríos, gracias a ser una de las regiones más lluviosas del mundo; también su suelo se ha bañado con la sangre de muchas víctimas inocentes; es una región que se ha ido acostumbrando a convivir cada vez más con la tragedia y con los desastres.

Para esta época del año, en que se ha venido toda el agua del cielo encima, estamos pasando uno de los momentos más críticos que se puedan vivir a lo largo y ancho de todo el país. Vemos cómo los ríos se desbordan e inundan terrenos que van muchísimos kilómetros más allá de sus riberas; las noticias nos muestran unas cordilleras derritiéndose, vías colapsadas, casas sepultadas, poblaciones sumergidas, cultivos perdidos, éxodos y damnificados.

Quibdó no se destaca propiamente por su ordenamiento urbano, su precario manejo de las basuras contribuye al taponamiento de la débil red de alcantarillados, y sus calles principales, como la Alameda, presentan tal deterioro, que es un riesgo transitarlas, cráteres, congestiones de tránsito y una sensación de abandono completan su húmedo paisaje.

Gracias a las “diligentes” administraciones municipales, no hay cómo atender una emergencia, el cuerpo de bomberos ni siquiera tiene un carro en buen estado, ya sea para apagar incendios o para afrontar inundaciones. No existen programas de prevención, ni observatorios metereológicos, estudioss climáticos, monitoreos de nivel de los ríos, ni un efectivo dragado de sus cauces. Así es prácticamente imposible evitar tragedias, si a esto se le suma que la gran parte de la población habita en viviendas de madera y en suelos inestables o anegadizos, se puede decir que antes no ha sucedido mayor cosa.

Y sin embargo ya van más de 100.000 damnificados, los ríos arrasan corregimientos, veredas y lo que van encontrando a su paso; no hay plata para atender semejante contingencia, la gobernabilidad también hace agua y los municipios están quebrados; los pocos recursos que llegan se embolatan y van a parar a las arcas de los administradores públicos, la ineptitud de las administraciones municipales llega a tal punto que ni siquiera han sido capaces de actualizar el Sisben y, por supuesto, quienes se ven más afectados son los pobres históricos, que son casi todos los habitantes de este departamento. ¿Qué se puede pedir? ¿Luego en la capital no se presentan escándalos de corrupción y entrega de contratos a dedo?

Cada vez más estragos azotan esta tierra que ahora es lodo. ¿Cómo solidarizarnos o qué hacer en estos momentos? Hace poco se expidió una ley que otorga subsidios para vivienda a las víctimas de estos desastres naturales, ¿pero si aún no se han hecho realidad los subsidios para la población desplazada víctima de la violencia que se adjudicaron hace más de ocho años, será posible que desde el Estado se dé una respuesta efectiva y oportuna?

Tenemos que ser conscientes, que aparte del fenómeno de “la niña”, estas son las consecuencias de nuestro pésimo manejo de las cuencas de los ríos, de los obtusos procesos de planeación, de la sobreexplotación de los recursos mineros y de nuestra displicencia con las víctimas. Es cierto que desastres de esta naturaleza también se padecen en muchas regiones del mundo, pero nuestro mayor problema es que nunca estamos preparados, es la indiferencia de quienes sobreaguamos o estamos encima de una chalupa; lo que el agua arrastra es también la esperanza de un mejor futuro, se nos lleva la comida… y también la vida. Ojalá todos nos volcáramos en una avalancha de solidaridad, sería posible tener el propósito común -desde el Estado y desde cada uno de nosotros- para que una parte de lo que gastemos en los festejos navideños lo dediquemos a hacer menos penosa la situación de las víctimas?, este sería un claro ejemplo de austeridad y compromiso real con quienes en estos momentos de verdad lo necesitan.

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viernes, 3 de diciembre de 2010

¿COMO SER UN GRAN ESCRITOR?

Tienes que cogerte a muchas mujeres
bellas mujeres
y escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad
y/o los nuevos talentos
sólo toma cerveza más y más cerveza.
Anda al hipódromo por lo menos una vez
a la semana
y gana
si es posible.
aprender a ganar es difícil,
cualquier patán puede ser un buen perdedor.
y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tu
cerveza.
no te exijas.
duerme hasta el mediodía.
evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en término.
acuérdate de que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares
(en 1977).
y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota
ya sea por buenas o malas razones.
un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una mala cosa.
quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos
y como las arañas sé
paciente,
el tiempo es la cruz de todos.
Más que
el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura
quédate con la cerveza
la cerveza es continua sangre.
una amante continua.
agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa
dale duro.
hace como el toro en la primera embestida.
y recuerda a los perros viejos,
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievsky, Hamsun.
si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres
sin comida
sin esperanza...
entonces no estás listo
toma más cerveza.
hay tiempo.
y si no hay
está bien
igual.

Hoy quiero compartir con ustedes este hermoso poema de Charles Bukowsky

lunes, 22 de noviembre de 2010

DECLARACION DE AMOR A LAS VENTANAS

Sucede que hay días
que hay tardes en que uno
no quisiera trabajar
en que uno quisiera estar por ahí
fumándose un cigarrillo
o bebiéndose un buen vino
mientras se acerca la noche.
En que uno quisiera estar por ahí
hablando sobre las primeras novias
con un viejo amigo
mientras la lluvia cae sobre la ciudad
como una cortina blanca
como un coro de ángeles húmedos.
Sucede que hay tardes
en que uno quiere volar por la ventana
en que uno quisiera ser como la música
que no pesa en el aire ni en los hombres
en que uno está para soñar
para conversar con antiguos
días de la infancia.
Sucede que hay días así
mañanas de esas en que uno permanece de vago
tardes de esas paréntesis de esos
en que duelen los horarios del oficio
y las teclas de la máquina
se clavan en el alma.
En que uno está totalmente desligado del mundo
y quisiera estar todo el tiempo
bailando sobre la lluvia.

Guillermo Martínez González


Hoy quiero compartir con ustedes este poema del huilense Guillermo Martínez G, sucede que hay días así, y creo que todos merecemos esos estados de ánimo en que la vida nos invita tan solo a pensar, a hacer figuras con pompas de jabón, o a dibujar arreboles en el ensueño.

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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Que ¿de dónde vengo yó? …. Pues de Quibdó…

Vengo de esa ardiente y tropical tierra donde las aguas del río invaden el malecón, cuando en estos días cae más agua que de costumbre, los fuertes aguaceros son un asomo más de la exuberancia de la naturaleza del pacífico. Aquí la cotidianidad continúa llueva o truene; así ha sido desde que se tenga noticia de este lado…salen a relucir más sombrillas de colores, y la algarabía y el corrinche continúan su alegre curso.

Ahora que Chocquibtown acaba de ganarse el Grammy Latino, queda demostrado con más vehemencia que si hay algo que identifica profundamente a los chocoanos es su tradición e identidad cultural. Nunca he escuchado a un chocoano desconocer su música de chirimía, o dejar de cantar y bailar su esencia y raíces del folclor; es más, siguen siendo fomentadas desde el ámbito de sus centros educativos.

Un quibdoseño siempre quiere estar en Quibdó. Puede salir a recorrer el mundo pero añora estar en el parque Mosquera, que es como el gran club social de esta gran familia, rodeado de sus amigos y escuchando las músicas que retumban desde todos los parlantes. Para él la ciudad sigue siendo "exelente" así se vivan cotinianamente las más caóticas situaciones.

En la música de Chocquibtown se siente profundamente el sabor urbano de Quibdó; es mezcla de rap con chirimía, con alma de chonta y voz de cantaoras, huele a húmedo y lleva currulao y cusumbí.

Goyo, Tostao y Slow, quienes conforman este trío, se apegan profundamente a sus raíces y las convierten en un lenguaje universal joven, contemporáneo y comprometido con el Pacífico. Su sonido con tamboras y marimbas, es complementado con letras que dibujan situaciones vigentes; ese es su gran acierto, y sin embargo aún no suenan tanto como sus méritos lo demandan.

Estas expresiones culturales, y los éxitos de muchos de sus deportistas son hitos que se extienden más allá de las fronteras; Un Jairo Varela que continúa haciendo salsa del Pacífico marcando una clara diferencia con los ritmos del Caribe, muchos deportistas, algunos cerebros fugados que trabajan en proyectos de investigación en afamados centros científicos y uno que otro escritor contribuyen a contrarrestar el estigma que le dejan los malos manejos de sus dirigentes, quienes a pesar de entender su chocoanidad desde lo cultural, la menosprecian desde la sus desapegos éticos y desde su desbordada ambición.

Por esta música de fusión corren las aguas del San Juan y del Atrato y también se reflejan las señoras que juegan baraja en los andenes de sus casas en horas de la tarde cuando cae el sol, esta espléndida mezcla nos hace volver la mirada hacia las calles de Quibdó, hacia los miles de jóvenes afrocolombianos que buscan oportunidades y que quieren una región con inclusión, con identidad pero, sobre todo, con un futuro donde puedan vivir y ser reconocidos.

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lunes, 8 de noviembre de 2010

BRUJITAS EN QUIBDÓ

Desde los tiempos de los Celtas, con sus druídas y todo, que alejaban los espíritus del mal con sus rituales en esa noche especial, hace por allá dosmil quinientos años, pasando por el Halloween gringo, ha llegado esta festividad a casi todos los rincones de nuestra geografía. En Quibdó se lucieron mil y un disfraces y caretas, muchos dulces y la noche trajo también mucha diversión, bebida y rumba por calles y lugares de encuentro.

Creo que el 1 de Noviembre, o día de los muertos, cuando se celebra esa trascendental tradición mexicana, que viene de tiempos milenarios, de Aztecas y de Mayas, y que ha tenido sincretismo con los cultos católicos es una festividad mucho más pertinente, más apropiada a nuestro entorno cultural. Ese día los muertos salen de sus tumbas y quieren saber cómo están sus parientes que dejaron vivos, quieren visitarlos y para ello en las casas de los vivos se preparan viandas, dulces y bebidas, se adornan con guirnaldas y flores, se elaboran panecillos en forma de calaveras y se alista todo para el encuentro; es un festejo alegre que nos recuerda la fragilidad de nuestro paso por el mundo y la profunda conexión que, creemos que existe, entre el más allá y la vida terrenal. De ahí que nuestra híbrida celebración denote la ausencia casi total de elementos propios y se convierta en un mercadillo o un día más para divertirnos. Bueno, todo sea porque los niños, o como llaman aquí, el día de los angelitos, se diviertan!!!!

Sin embargo, quedan algunas postales que dan una idea de la celebración.








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martes, 2 de noviembre de 2010

AL MAESTRO UMAÑA LUNA... CON AFECTO Y ADMIRACIÓN

“Mi conciencia no la compra nadie, por nada y por ningún motivo” Esta sentencia, que está ligada profundamente a la ética y a la defensa de los derechos fundamentales, nos invita una vez más a reflexionar sobre los sucesos políticos recientes e históricos de nuestro país. ¿Cómo podemos tener claridad y lanzar juicios sin entender siquiera que en el juego del poder todo está permitido? A veces emitimos y escuchamos opiniones temerarias y precipitadas sobre intrincados temas de la realidad nacional, sin que ellas pasen por el filtro del análisis coherente y desapasionado. Como casi siempre, dejamos que las versiones sean moldeadas por los medios masivos de comunicación y por las tendenciosas apreciaciones de quienes manejan la opinión pública al estilo de los titiriteros. De dónde provienen nuestros elementos de juicio?, serán suficientes? El estudio de las estructuras sociopolíticas no debe ser tan ajeno a una realidad que cada vez necesita pensarse para encontrar nuevos caminos, es ahí donde implica acercarnos de verdad al conocimiento real y fundamentado; en el siglo pasado existieron maestros de maestros como el doctor Eduardo Umaña Luna, un hombre íntegro, intelectual y humanista, que nos dejó un legado de conocimientos sobre los derechos humanos y profundos análisis sobre las causas de la violencia en Colombia. Este académico, abogado de profesión y sociólogo por vocación, que siempre creyó en la duda metódica, en la paradoja, en el contraste, fue un librepensador, agnóstico y materialista de izquierda, quien nos ha heredado un libro clásico llamado “La violencia en Colombia” escrito junto a Orlando Fals Borda y Germán Guzmán Campos; y quien también analizó a partir de “La Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos” los aspectos históricos, económicos, sociológicos, políticos de la crisis social colombiana. Siempre promulgó un humanismo social, sin promiscuidades ni complicidades. Fue un conocedor de “la historia ignorada o secreta” del país, de sucesos como tan oscuros como los golpes militares, Marquetalia, o juicios políticos a insurgentes, pues también durante muchos años fue fiscal de un Juzgado Superior de Bogotá, lo que le permitió ser precursor en la defensa de presos políticos. También centró sus preocupaciones en la niñez y la familia colombiana, y en el tratamiento que la ley les daba, de ahí se desprende una buena parte de su obra. Fue fundador del MRL junto a López Michelsen, del cual fue representante a la Cámara, y que abandonó cuando éste regresó de nuevo las toldas del liberalismo. En un texto para sus alumnos de la Universidad Nacional, donde fue creador del departamento de Sociología escribía: “La actividad social de la gente de universidad debe ser totalmente ajena a toda actitud de conformismos con la injusticia social, la desigualdad económica y la opresión intelectual”. El maestro Umaña, quien dejó centenares de discípulos, pues consideró la universidad como su hogar, hasta el final fue fiel a sus convicciones profundas, fue un lúcido acusador de la cómoda moral de quienes manipulan con el poder y lo utilizan en beneficio propio. Naturalmente, siempre concibió la universidad como un lugar para pensar, estudiar y debatir los problemas nacionales. Fue también un defensor de presos políticos al igual que su hijo Eduardo Umaña Mendoza, quien fuera asesinado por sus convicciones y su valentía para asumir casos emblemáticos de masacres y magnicidios. El maestro Umaña Luna siempre defendió lo que él consideraba causas justas de los indígenas, los estudiantes, los campesinos, o sea, los desprotegidos del país. Siempre sentí, y mantengo, una profunda admiración y respeto hacia el maestro, especialmente cuando asistí a sus charlas que versaban sobre diversos temas de actualidad, y también por su vasta cultura que también le dejaba tiempo para ser un asiduo asistente a los conciertos de la Filarmónica, los sábados por la tarde en el auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional. Ante todo fue un gran generador de ideas, de iniciativas y de controversias, que siempre fue escéptico a cualquier posición dogmática, pues afirmaba que “el dogmatismo es la negación de toda inteligencia”. Fue ante todo un observador de la realidad colombiana y un rebelde con causa, lúcido, decano de la facultad de Derecho, fundador de cátedras de Derechos Humanos. Qué más se puede pedir a un hombre de semejantes cualidades y principios? Este es un reconocimiento y una invitación a visitar su legado, el cual, hoy más que nunca, después de más de dos años de su muerte, mantiene intacta su vigencia. En una próxima entrega hablaremos del maestro Estanislao Zuleta. Sus comentarios los pueden enviar a megaspar@hotmail.com

martes, 19 de octubre de 2010

Elegía - Miguel Hernández

ELEGÍA
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería).


Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

10 de enero de 1936

Miguel Hernández

Desde acá quiero compartirles uno de los más hermosos poemas de Miguel Hernández, un canto a la amistad, al encuentro con la muerte, a la rebelión y a la sublimación. Los invito también a escuchar la versión de Joan Manuel Serrat

miércoles, 13 de octubre de 2010

BOCETO DE UN GATO BLANCO ENTRE LOS ACORDES DEL TRIPLE CONCIERTO DE BEETHOVEN

Ahí está, acostado con su parsimonioso ronroneo, ensimismado en el Allegro. Estoy convencido que si los gatos tienen mejor oído que nosotros y si perciben el encanto de la buena música, acaban convirtiéndose en excelentes melómanos. Lástima que no hayamos podido aprender su complejo lenguaje, porque seguramente nos darían soberbias lecciones de cómo escuchar la música. A Gaspar le encanta Bach, especialmente las suites para violonchelo y se extasía con Erik Satie y también con las sonatas de Cesar Frank; creo que prefiere las cuerdas a los vientos y se vuelve más contemplativo con Chopin que con Bartok. Wagner no le convence mucho y prefiere salir al jardín cuando escucho a Stravinsky o a John Cage. Así son… plácidos, extremadamente refinados, exquisitos y discretos; tienen la prudencia de los sabios, la ternura de quien está recién enamorado, el sentido del libre albedrío desarrolladísimo y el placer de recorrer el mundo en las noches. Pero también disfrutan con el sol, de las caricias y de los lugares que son dignos de ellos. Prefieren el cómodo sillón de la biblioteca y el calor de la chimenea, aunque no existe ningún lugar de la casa vedado a sus correrías. No nos acompañan pero exigen compañía cuando así lo desean, su paladar es refinado y generalmente se creen dos estratos más arriba que sus anfitriones. Se acicalan para estar impecables y perciben cuando lleganlos días festivos porque nos levantamos tarde. Miran la luna a través de los cristales y el fulgor del cielo les esparce dulces sensaciones que les traen a la memoria sus tiempos de selva y monte; las tinieblas son un pretexto para sentirse poderosos y sus maullidos envían mensajes a los espíritus de los gatos que desde remotos tiempos acompañan los mitos de los hombres. Envidiamos su silencioso andar, la displicencia con que determinan a sus enemigos naturales, los perros, su precisión para sortear diluvios y secuencias de laberintos. Cómo quisiéramos los hombres caer siempre parados y tener siquiera algunas de las vidas que gracias a su destreza les atribuyen. A Gaspar le encantan las visitas, sobre todo si son mujeres que deciden acompañarnos y juegan a pasarle los dedos por el lomo. Como sus parientes turcos es sensible a los aromas que esparce la piel de una odalisca criolla cuando vibra de placer, y seguramente desearía hacerle coro a los suspiros; no contemplo siquiera la posibilidad de tener una compañera de retozos y de sueños a quien le incomode su presencia. Aprendí a observarlo y a tratar de entender su lucidez, a admirar sus gráciles movimientos y a aceptar sus caricias a sabiendas de que algo se trae entre bigotes. En casa cumple con agrado algunas funciones, por ejemplo descubre el lugar donde hace más calor, a veces funge de cojín y otras veces se vuelve estuche del control remoto del televisor, se adueña de sillas, de jarras para tomar el agua, de lugares para afilar sus uñas, de esquinas para delimitar su espacio, es ladrón también de mis desvelos y dispone, si quiere, de gran parte mi tiempo libre. Es un sibarita que disfruta y exige las delicias de la buena mesa, y al mismo tiempo se aventura en correrías por laberintos y lugares donde solo su cuerpo de goma puede alcanzar. A veces juego con él y disfruto su natural sentido del humor y el aire de superioridad que le hermosea. Cada vez que contra mi voluntad tengo que alejarme y asignarle una acudiente, me siento desolado y ni siquiera me atrevo a mirar a la constelación de Leo. Seguramente él no me necesita, pero,¿ qué tal que sí? A veces terminamos acostumbrándonos a compartir la libertad. Para cuando vuelva le alzaré, le miraré a sus ojos claros, a ella también la invitaré a cenar para que le haga cosquillas en la barriga, y nos sentaremos a escuchar el concierto “Elvira Madigán” de Mozart, uno de sus preferidos (de Gaspar, naturalmente). Ahora quiero compartir algunas frases que me ha enviado uno de mis buenos amigos gatófilos: “El hombre es civilizado en la medida que comprende a un gato” Bernard Shaw “Dios hizo al gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar a un tigre” Víctor Hugo “El paraíso jamás será paraíso a no ser que mis gatos estén ahí esperándome” “Para mantener una verdadera perspectiva de lo que valemos, todos deberíamos tener un perro que nos adore y un gato que nos ignore” Derek Bruce “Los perros nos miran como sus dioses, los caballos como sus iguales, pero los gatos nos miran como sus súbditos” Winston Churchill “Cualquier gato que no consigue atrapar a un ratón finge que iba tras una hoja seca” Charlotte Gray “La elegancia quiso cuerpo y vida, por eso se transformó en gato” Guillermo de Aquitania “Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando” Miguel de Unamuno “Si yo prefiero los gatos a los perros, es porque no hay gatos policías” Jean Cocteau “Si quieres escribir sobre seres humanos, lo mejor que puedes tener en casa es un gato” Aldous Huxley “El gato no nos acaricia, se acaricia con nosotros” Antoine Rivarol “El ideal de la calma es un gato sentado” Jean Renard “El más pequeño gato es una obra maestra” Leonardo da Vinci “He estudiado muchos filósofos y muchos gatos. La sabiduría de los gatos es infinitamente superior” Hippolite Taine “El único misterio sobre el gato es saber por qué ha decidido ser un animal doméstico” C. MacKenzie “El gato es el único animal que ha logrado domesticar al hombre” Marcel Mauss “Quien se casa con una persona que tiene animales domésticos ingresa en un cierto nivel de locura” Nora Ephron “El gato posee belleza sin vanidad, fuerza sin insolencia, coraje sin ferocidad, todas las virtudes del hombre sin sus vicios” Lord Cuppy “Un maullido es un masaje al corazón” Stuart McMillan “En realidad la casa es del gato, nosotros solo pagamos la renta” “Hasta que no hayas amado a un animal, parte de tu alma permanecerá dormida” Anatole France Sus comentarios los pueden enviar a megaspar@hotmail.com

miércoles, 6 de octubre de 2010

LA MALA REPUTACION

Georges Brassens, cuando hace 29 años partió de este mundo "alegre como un colegial" escribió en su testamento que el que quisiera podía acostarse con su mujer, pero,... ay de aquel que le pegara al gato!!!! Un gran poeta, que se consideraba únicamente un chansonnier, un excelente músico que inspiró a muchos jóvenes intérpretes, haciéndoles entender que para ser considerados cantautores, a más de tener talento, deberían asumir un compromiso social y político, unos claros principios de solidaridad, de respeto a la diferencia, de rechazo a cualquier tipo de discriminación, y que su compromiso más allá de lo estético radica en el aporte que puedan hacer en la construcción de un mundo cada vez más justo.

El cantautor denuncia, y también sigue soñando utopías y caminos, es capaz de ver el lado oscuro de la luna de miel en el amor, tiene vocación de anarquista y alma contemplativa. Brassens no se dejó manosear de la farándula, prefirió su amor a los gatos, a su casa de campo, a los libros y a la pipa. Sus hermosas, sencillas y elegantes canciones están salpicadas de ironía, de humor, de la picaresca del trovador, de amor y travesura; en su época fueron consideradas casi un estornudo en la cara de los formales. Es también un cronopio mayor. Algunas de sus canciones más conocidas son, La mala reputación, La dulce Margot, Princesa, Los amantes de los bancos públicos, Por una muñeca me hice chiquitín, El testamento, El gorila, El pornógrafo, Plegaria, Pobre Martín…. Entre las mejores versiones, o por lo menos las que más me gustan están las de Paco Ibañez, Claudina y Alberto Gambino y Javier Krahe, y también ha sido llevado al Jazz.

Qué es lo que seduce de Brassens,? En su mensaje nos dice “Que sean de aquí o allá, los hombres, liberados de sus preocupaciones banales, son idénticos y aspiran a las mismas trascendencias. El les habla de libertad, de tolerancia, de amor y de dignidad, y es escuchado por todos los que intentan escapar de la desesperanza”.

Con esta introducción los invito a acercarse a su obra, a deleitarse con sus canciones, a indagar un poco más sobre alguien que asumió su compromiso con la vida.

LA MALA REPUTACIÓN

En mi pueblo sin pretensión
Tengo mala reputación,
Haga lo que haga es igual
Todo lo consideran mal,
Yo no pienso pues hacer ningún daño
Queriendo vivir fuera del rebaño;
No, a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
No, a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Todos todos me miran mal
Salvo los ciegos es natural.

Cuando la fiesta nacional
Yo me quedo en la cama igual,
Que la música militar
Nunca me pudo levantar.
En el mundo pues no hay mayor pecado
Que el de no seguir al abanderado
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Todos me muestran con el dedo
Salvo los mancos, quiero y no puedo.

Si en la calle corre un ladrón
Y a la zaga va un ricachón
Zancadilla doy al señor
Y he aplastado el perseguidor
Eso sí que sí que será una lata
Siempre tengo yo que meter la pata
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Y a la gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Tras de mí todos a correr
Salvo los cojos, es de creer.

Ya sé con mucha precisión
Como acabará la función
No les falta más que el garrote
Pa' matarme como un coyote
A pesar de que no arme ningún lío
Con que no va a Roma el camino mío
Que a le gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Que a le gente no gusta que
Uno tenga su propia fe
Tras de mí todos a ladrar
Salvo los mudos es de pensar.


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viernes, 1 de octubre de 2010

LAS FIESTAS SANPACHERAS… AY SAN PACHO POR TODO ESTO ME GUSTÁS…..

Me gusta San Pacho porque no discrimina, porque no hace distinción entre acomodados y quienes poseen poco, me gusta porque en esta época todo un pueblo se relaja, se divierte y se erotiza. Me gusta porque en la preparación de sus desfiles y “cachés” participa toda la comunidad barrial. Me gusta su carácter eminentemente popular, aquí no hay tribunas V.I.P, tampoco hay bailes de gala, clubes sociales o farándula excluyente. Me gusta porque es fiesta de negros, alegría de negros, herencia africana y alma quibdoseña.

En las celebraciones de San Pacho en todas las casas se come el mismo sancocho, quien tiene mayores posibilidades le pone más carne ahumada o es más generoso con el queso; me agrada porque es una oportunidad para compartir con los amigos, porque en estos días las mujeres están más bonitas que de costumbre. Me gusta ver las sonrisas de la gente, y el regocijo de los niños, adolescentes y mayores…. Todos le sacan su gusto a San Pacho, “cuando hacen sus bullas, cuando arman sus corrinches”. Me gustan las tarimas en los barrios, me fascina el sonido de las chirimías, ver la gente bailar en la calle, que Hansel Camacho y Choquibtown vengan a tocar para su gente. Me aguanto el aroma a piel y a sudor que despide el revulú, cuando se percibe una nube de deseo y libertad por encima de cabezas y brazos de los danzantes y cuando en el bunde brincan y se restriegan 44 cuerpos en un metro cuadrado en una cofradía de delirio y calentura!

Me encanta la generosidad del color y la identidad que expresa la comparsa de cada barrio, me gusta también cuando llueve y la fiesta continúa. La pólvora me atrae como cuando era niño, al igual que los helados, las casetas de comida, y observar los saltimbanquis y rebuscadores que van por los pueblos de fiesta en fiesta, de verbena en verbena, de alborada en alborada. Es un placer y un privilegio estar en Quibdó para ésta época, aún bajo la lluvia; en estas tierras todo es exuberante, hasta el dolor y la alegría….

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