miércoles, 25 de julio de 2012

PROTAGONISTAS COLOMBIANOS…. DE NOVELA!!!!


Por supuesto que sí hay colombianos dignos de admirar, personajes que han dejado huellas imborrables y que ameritan les sean dedicadas páginas, capítulos, películas… protagonistas de la construcción de este país, que claman desde donde estén que sea revisitado su legado… y no son propiamente los políticos o avivatos del poder que por generaciones hemos tenido que soportar, esos que durante siglos han consolidado en el poder a una sociedad acaudalada, clasista, racista, excluyente, que no ha sido generosa ni medianamente justa con el país, esa sociedad que sigue definiendo el poder a puerta cerrada y que le cierra el paso a quienes desde ámbitos extraños a ella han soñado con un mejor país. Los próceres, los “patilludos”, esos paladines, ante todo defendieron intereses partidistas y causas personales o bañaron la tierra con sangre de campesinos que “defendían” aún sin entender sus soberbios postulados. Muy a pesar de lo que opinen los historiadores, y aún siendo protagonistas de unas épocas, no son en el mejor sentido personas que merezcan admiración. En el mausoleo de colombianos ilustres no son todos los que están, muchos llegaron allí por “palanca”.

Otros, en cambio han aportado a la construcción de ideas, a forjar una identidad colectiva, y aunque a ellos, con muy pocas excepciones, no les hayan erigido grandes bronces, han dejado una obra coherente y edificante.  

El sabio Caldas, La Pola, Baldomero Sanín Cano, Estanislao Zuleta, Diego Umaña Luna, Orlando Fals Borda, pueden ser la cúspide de un buen número de ilustres que han pregonado –y aplicado en sus vidas- ante todo principios humanísticos que se han antepuesto a sus intereses meramente individuales. Otros generan admiración por su talento creativo: los músicos Luis A.Calvo y Lucho Bermudez, pintores como Gregorio Vásquez Arce y Ceballos… Marco Ospina, Luis caballero, Darío Morales, y más allá de los Parnasos,  José Eustasio Rivera, Aurelio Arturo, Mario Rivero…. Delia Zapata. 
Honores a la bandera

De quienes viven, y dejando a un lado farandulezcos personajes, reconozco en García Márquez la magnitud de su obra, me inclino ante el prodigio de “Cien Años de Soledad”, reconozco la íntima sabiduría de los mamos de la Sierra nevada de Santa Marta, la constante creatividad y los principios éticos y estéticos del maestro Santiago García, la genialidad del científico Rodolfo Llinás, la tauromaquia del maestro César Rincón… las obras de Fernando Botero, Doris Salcedo, Alvaro Mutis, Alfredo Molano, la entereza de Manuel Cepeda, las gambetas Falcao y el Pibe Valderrama, la fuerza y disciplina de Maria Isabel Urrutia, (la deportista, no la política), el coraje y la grandeza de Lucho Herrera, la constancia de la “Chechi” Baena para llegar a ser la mejor…

Hay muchos que merecen que la historia sea más benevolente con ellos, que reclaman el lugar que les corresponde. Hoy la fama es transitoria, cada uno lucha por su “cuarto de hora” en donde lo efímero, lo superficial, el artificio, la espectacularidad y el “éxito” son los referentes para sobresalir. Lo que no registra en los medios masivos de comunicación no juega, no es reconocido… y en pos de esto se difumina la búsqueda de autenticidad y se evita profundizar en el la razón de ser, de pensar en el sentido de la vida, del arte, de la especie….

Nota: No se han incluido deslumbrantes personalidades que no nacieron en Colombia, como Simón Bolívar, Benkos Biohó, Alejandro Obregón… a quienes naturalmente, rindo tributo. 

Pueden enviar sus comentarios a megaspar@hotmail.com