lunes, 19 de marzo de 2012

LO QUE DICE LA LENGUA POPULAR

Hay palabras que hacen eco en el rostro mimos y que juegan en los trapecios de los saltimbanquis, hay cartografías que son más que poemas y hay clamores que son más que alaridos. Hay palabras que taladran los corazones, que les van moldeando cráteres capaces de vomitar centellas y también de hacer erupciones que bañen el paisaje con flores de colores. Posiblemente nos hagan viajar hasta el satélite Calisto o tal vez soñar con alguna ninfa convertida en oso.

Hay palabras que nos invitan a enrollarnos en una alfombra voladora, que, a la voz de abracadabra nos curan las heridas y en ese preciso instante nos suspenden el hechizo y nos dejan a merced del viento.

Hay palabras que enredan el rumbo de los peces, que provocan estampidas y que un coro de atarvanes las convierte en melodía. Hay palabras mal escritas y sin embargo se pueden entender y hay otras de gran significado que no nos dicen nada. Hay canciones a las que les sobran todas las palabras.

Un óleo de Luis Cohen
Hay palabras que nos dejan plantados en una esquina esperando que el semáforo se ponga azul celeste; unas pueden inspirar tatuajes y otras que han sido dibujadas con tinta indeleble. Algunas las dice la mujer que amamos y no encuentran la caja de resonancia que esperan encontrar. Hay palabras que naufragan en una copa de coctel y otras que se ahogan al otro lado de la línea.

Hay palabras acertijos, y otras que evitamos pronunciar. Hay nombres que ya no son palabras y hay pieles que esconden las palabras. Hay palabras dichas a destiempo, que causan malestar y neutralizan besos. Hay palabras que esconden su definición, que huyen del diccionario, que esquivan a la intelectualitud, y se las ingenian para que se lean únicamente en el reflejo del espejo.

Algunas combinaciones de letras y sonidos nos hacen morder la lengua y otras se nos vuelven trabalenguas, hay muy pocas palabras que se cumplen aunque siempre las palabras sean promesas. Hay palabras que se guardan para momentos especiales como si fueran ahorradas, como si al decirlas inflaran aerostatos. Hay términos feos que cuando se entrecruzan con otros símbolos adquieren una inusitada belleza, hay palabras embusteras y mágicas palabras en desuso. Hay palabras que evocan y existen otras que nombran cosas que nunca existieron. Hay palabras mercancías y también hay verbos que nunca pueden ser pluscuamperfectos. Hay más palabras que habitantes en la tierra, y eso que cada hombre contiene su palabra.

Love in the Maiden
Hay palabras piratas, que esconden tesoros arrebatados a ciudades biblioteca. También hay palabras que se alistan a la entrada de la boca, buscando una oportunidad para ser pronunciadas; las palabras nos pertenecen, por eso no se aceptan quienes se declaran los dueños de las palabras, los que quieren patentarlas, o quienes se apropian de ellas persiguiendo absurdamente su lucro personal, los que se autodenominan emisarios de la palabra o los abusones de mensajes mal habidos.

Pero hay palabras que aún no hemos pronunciado, tantas casi, como las estrellas que vemos, como el absurdo pasado sideral en que vivimos, como esos destellos que observamos y que han sido emitidos hace millones de años luz. Hay palabras que esperamos escuchar de ciertos labios, hay palabras que esperamos encontrar en la red…. Hay palabras que deseamos sean más que palabras.

En el día de hoy no quiero palabras abreviadas, ni promesas convertidas en palabras, quiero navegar entre páginas de palabras imaginadas, y desde algún minarete divisar artificios que inspiren caminos para descifrar tus acertijos.

Sus comentarios los pueden enviar a megaspar@hotmail.com

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